Aspectos socioculturales de la diversidad del maíz nativo

Aspectos socioculturales de la diversidad del maíz nativo

Del artículo “Aspectos socioculturales de la diversidad del maíz nativo“, de Miguel A. Altieri, publicado en Agroecology

Tan sólo en América Latina, más de 2.5 millones de hectáreas se cultivan con métodos agrícolas tradicionales, en forma de parcelas en desnivel, policultivos y sistemas agroforestales, lo que evidencia la exitosa adaptación de un conjunto de prácticas agrícolas a los entornos difíciles (Altieri, 1991). Muchos de estos agroecosistemas tradicionales, que todavía se encuentran en la región andina, en Mesoamérica y en los trópicos de tierras bajas, constituyen los principales repositorios en sitio de germoplasma tanto de plantas cultivadas como de variedades silvestres. Estos recursos dependen directamente del manejo de los grupos humanos: su evolución ha respondido en parte a la influencia de las prácticas agrícolas desarrolladas por culturas particulares y a las formas de conocimiento complejo que éstas representan (Klee, 1980). No es ninguna coincidencia que los países que albergan la mayor diversidad en especies de flora sean también los que cuentan con mayores números de grupos étnicos.

Las fuentes de mayor diversidad en términos de variedades tienden a ser zonas pobres, aisladas y a menudo marginadas, del mundo en desarrollo, y que suelen ser los campesinos más pobres quienes por lo general conservan el germoplasma de los granos tradicionales de mayor diversidad.

Además de ser valoradas por las comunidades locales debido a sus valores culturales, estas variedades tradicionales son sumamente importantes para la agricultura industrializada puesto que contienen una enorme diversidad genética, incluidos los rasgos necesarios para adaptarse a plagas y a cambios en las condiciones climáticas y del suelo.

La presión de la agricultura intensiva con la finalidad de obtener mayores rendimientos hace peligrar la diversidad genética. No sólo por la desaparición de variedades sinó por el cruze con materiales transgénicos.

El problema de la introducción de variedades transgénicas en regiones de diversidad genética es que las características de los granos genéticamente modificados se extienden hacia las variedades locales que los pequeños productores suelen sembrar y ello podría diluir la sustentabilidad natural de estas razas, però incluso de las variedades silvestres.

evolución del maíz

El cruce de maíz transgénico con el teocintle (teosinte, maíz silvestre) traería consigo consecuencias problemáticas si los híbridos resultantes lograran una ventaja evolutiva al adquirir una mayor tolerancia a las plagas (Ellstrand, 2001). Tales híbridos se convertirían en maleza invasora que no sólo afectaría el manejo de las milpas, sino que acabaría desplazando a los parientes silvestres.

Inclusive, la introducción de variedades transgénicas puede alterar el ecosistema del que se beneficia la agricultura de subsistencia. Evidencias demuestran que la toxina Bt puede afectar a insectos predadores benéficos que se alimentan de las plagas presentes en los cultivos-Bt. A la luz de los efectos de la toxina Bt en los distintos niveles tróficos han surgido serias preocupaciones respecto de su potencial para trastocar por completo el control natural de plagas. Ello puede ser preocupante para pequeños agricultores que dependen del rico sistema de predadores y parásitos asociado a sus sistemas de policultivos para el control de plagas.