Del artículo «SUBSOLADO PROFUNDO: SU DEMANDA ENERGÉTICA Y SU EFECTO DESCOMPACTADOR», de Jorge Smith, M.O. Aucaná, J.A. Hilbert, C. Irurtia , publicado por el INTA.
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El deterioro del suelo que la agricultura continua ha generado en la Pampa Húmeda argentina, despierta gran interés por sistemas de labranza conservacionista, especialmente la siembra directa. Esta que constituye, en la actualidad, una de las alternativas de mayor viabilidad para la producción agrícola.
El sistema de siembra directa se ha difundido, y continúa haciéndolo, a una alta tasa anual debido a las ventajas que presenta en cuanto al menor costo de implantación de los cultivos, a la reducción de la erosión del suelo y a la conservación del agua. El mismo comenzó a expandirse, constantemente, a partir del decenio de 1980 a causa de un control más económico de malezas, simplificación del sistema de cultivo por reducción del número de labores y de maquinarias que el mismo requiere.
La aplicación de sistemas de siembra directa sobre determinado tipos de suelo, el peso de los equipos empleados y tareas de cosecha que muchas veces deben realizarse bajo condiciones de excesiva humedad , y a un elevado e innecesario tránsito de equipos, traen aparejados incipientes problemas de compactación en dichos suelos.
En el presente trabajo, sobre un suelo del tipo Argiudol vértico, compactado por cultivos precedentes, se estudio la prestación de un escarificador de hoja curva “Cultivie”. El ensayo consistió en 3 tratamientos:
- Testigo
- Subsolado profundo
- Subsolado profundo más el agregado de una enmienda (calcáreo granulado).
Se trabajó sobre parcelas de 12 metros de ancho por 300 metros de longitud; la velocidad de trabajo se mantuvo entre 3 y 5 Km./h, a una profundidad de 0,35 metros La descompactación se midió con un penetrómetro electrónico, por medio de índice de cono (kPa.). Se determinó densidad aparente (DAP), por el método de cilindro. La energía se estableció en función de la potencia demanda por el equipo y su capacidad de trabajo.
En lo que respecta a la energía consumida por el equipo depende directamente de la velocidad y profundidad de trabajo. Si bien no hay diferencias estadísticamente significativas entre tratamientos, se advierte un incremento no esperado de la DAP en los tratamientos subsolados.
Los efectos positivos sobre la densidad aparente y la resistencia a la penetración, luego de la descompactación, no perduran más allá del año de efectuada, mostrando inclusive una tendencia a empeorar con respecto al testigo no subsolado.